De razones y pasiones

Rafael Pérez Cárdenas

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Mineras, oro y elecciones

Se siguen haciendo rounds de sombra respecto de los proyectos mineros que intentan realizar empresas canadienses en la región de Alto Lucero y Palma Sola. Hay muchos intereses en juego; intereses que combinan por igual la inversión de los consorcios mineros –de lo cual tocarán migajas a los pobladores de estos municipios-, las vetas de oro que hay en el suelo veracruzano… y las elecciones.
viernes, 9 de marzo de 2018
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Se siguen haciendo rounds de sombra respecto de los proyectos mineros que intentan realizar empresas canadienses en la región de Alto Lucero y Palma Sola.

Hay muchos intereses en juego; intereses que combinan por igual la inversión de los consorcios mineros -de lo cual tocarán migajas a los pobladores de estos municipios-, las vetas de oro que hay en el suelo veracruzano... y las elecciones.

Según la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CNIC), en Veracruz se realizan, cuando menos, cuatro proyectos de exploración para detectar niveles de minerales con el objetivo de iniciar proyectos de minería.

Uno de los más conocidos, tal vez el más polémico es el llamado Caballo Blanco.



"Caballo Blanco" es un proyecto de la minera Caballo Blanco SA de CV filial de la canadiense Calendaria Mining Corp, en el que se pretende extraer oro y plata a través de un proceso de minería a cielo abierto, por medio de la lixiviación, la cual ocupa gigantescas cantidades de cianuro.

Según especialistas de la Universidad Veracruzana, requiere alrededor de 25 toneladas diarias de explosivos. Se calcula que la ganancia aproximada del proyecto sería de 225 millones de dólares.

El proyecto, ubicado en el Alto Lucero, a 3 kilómetros de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde, consiste en el aprovechamiento de un yacimiento de oro mediante un tajo a cielo abierto, y proyecta extraer, anualmente, 100 mil onzas de este metal, durante un periodo de entre seis y diez años.

Para ello, sería necesario movilizar diariamente cerca de 30 mil toneladas de tierra y consumir alrededor de 3 mil metros cúbicos de agua del acuífero de Actopan, así como emplear mil 500 toneladas de cianuro de sodio al año.

Ya ha sido suspendido en varias ocasiones. En agosto del año pasado, la Delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos y Naturales (Semarnat) en Veracruz, dio un permiso de seis meses a la Minera Caballo Blanco para realizar actividades de exploración en el lugar conocido como el Socavón La Paila, en Alto Lucero.

Sin embargo, el 4 de octubre, las Secretaría del Medio Ambiente del actual gobierno de Veracruz determinó que el proyecto es inviable, por lo que la minera retiró la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto de explotación, por considerar que no hay condiciones políticas adecuadas en el estado.



Pero no sólo ha sido un asunto de gobiernos. Eckart Boege Schmidt, académico investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia, indicó que investigadores de la UV, UNAM, INECOL, entre otras, coincidieron en la inviabilidad y los riesgos que supondría una mina a cielo abierto en La Paila municipio de Alto Lucero, ya que compromete la biodiversidad, deteriora la calidad de agua y erosiona los suelos, todo lo cual contraviene lo dispuesto en la Ley de Desarrollo Forestal.

Los resultados de la investigación y la recomendación dada por este grupo colegiado es de preservar el patrimonio biocultural y evitar impactos irreversibles, ya que el proyecto de extracción, se plantea en una superficie de 265 hectáreas, se afectaría flora, fauna, suelos y agua, además que se debe considerar que la zona es área de ciclones y en caso de presentarse uno de éstos, los lixiviados químicos que se usan en el procesamiento del oro escaparían y contaminarían a la región.

Ante la decisión del gobierno de Veracruz, ese mismo 4 de octubre, la minera Caballo Blanco SA de CV -filial de la canadiense Calendaria Mining Corp- retiró la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto de explotación minera de oro y plata La Paila en la región de Alto Lucero, por considerar que no hay condiciones políticas adecuadas en Veracruz.

La empresa había presentado ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la evaluación en julio, y activistas ambientales solicitaron un proceso de consulta pública el 5 de septiembre, pero la empresa se desistió.

En su página de Internet, la empresa ha dicho que "debido al clima político actual y las próximas elecciones estatales y federales, la Compañía ha decidido retirar el permiso ambiental, mientras tanto la Compañía aprovechará este tiempo para optimizar el proyecto y continuar el diálogo con las comunidades locales y los funcionarios estatales y federales".

Sin embargo, la minera anunció que continuará realizando trabajado de exploración en la región, pues ha ingresado al menos otros dos proyectos de informe preventivo ante la Semarnat para explorar a través de barrenación otros polígonos.

Ahí siguen.

Las preguntas son: ¿Desde cuándo los grandes consorcios trasnacionales se ajustan a los calendarios electorales de las zonas en las que pretenden trabajar? ¿Acaso los canadienses tienen intereses políticos en Veracruz? ¿Qué hay detrás del diferendo entre los gobiernos federal y el estatal, que lo que uno aprueba el otro lo cancela?

Es cierto, las elecciones suelen ser oro puro.

Las del estribo...

  1. En su edición de ayer, el diario La Jornada anunció que el PRI daría a conocer la lista de candidatos plurinominales, tanto al Senado de la República como a las diputaciones federales. Muchos no durmieron esperando que las promesas que les hicieron se cumplan. Al parecer la agonía en la aldea jarocha durará unos días más, en tanto se acaban de acomodar las cosas en la campaña presidencial.

  2. En otros tiempos, los roznidos del Fiscal General y del Secretario de Desarrollo Social hubieran sido motivo suficiente para presentar sus renuncias. Pero al parecer, los dislates de sus muchachos divierten a su jefe, quien no tiene empacho en mandarlos a escena como un eficaz distractor.

 

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