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Edgar Hernández

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Yunes Linares ¡Aplausos!

¡Mal rayo me parta!, Guillermo Herrera Fuera de que se considera primero en todo –primero en denunciar las raterías de Duarte; primero en desenmascarar a Fidel Herrera; el primero que denunció la corrupción de la docena trágica-, el gobernador Miguel Angel Yunes Linares soslaya esa larga lucha de un valiente grupo de comunicadores y generadores de opinión que por doce largos años han revelado las rapacerías, el saqueo y la narcopolítica en Veracruz.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
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¡Mal rayo me parta!, Guillermo Herrera

Fuera de que se considera primero en todo -primero en denunciar las raterías de Duarte; primero en desenmascarar a Fidel Herrera; el primero que denunció la corrupción de la docena trágica-, el gobernador Miguel Angel Yunes Linares soslaya esa larga lucha de un valiente grupo de comunicadores y generadores de opinión que por doce largos años han revelado las rapacerías, el saqueo y la narcopolítica en Veracruz.
Ellos y no quien presume ser el primero reclamando felicitación, son los verdaderos baluartes de la lucha anticorrupción.
Y a las pruebas.
Destacados representantes de la prensa crítica, los que han vivido y padecido la represión, asesinatos a mansalva, el asalto y explosiones en sus casas habitación y las carencias económicas y de educación de calidad para sus familias producto de infames salarios, son quienes pueden dar fe mostrando sus publicaciones y actas de defunción de sus pares.
Siempre en el día a día; siempre de cara a sol; siempre denunciando la verdadera cara de poder.
Los políticos -como el señor Yunes Linares, Dante Delgado o Chirinos, que ni veracruzano es- son de los que vienen presumiendo oriundez, pero el día que se les acaba, se van para no volver más.
El periodista, sin embargo, sigue y seguirá en su tierra para ser testigo de la historia.
Así, fuera pues de toda esa presunción y ansiada necesidad de luminarias y aplausos, hay una verdad histórica que no se puede soslayar ya que ni tan diablos los diablos los denunciados, ni tan santo el santo quien denuncia.
En una de sus repetidas embestidas mediáticas, al estilo Miguel Angel Yunes, señalan, juzgan y condenan al ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, so pretexto de una investigación realizada por la Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la universidad de Texas en torno a la narcopolítica mexicana.
En ella se cita a Fidel quien presuntamente recibió de los Zetas millones de dólares para su campaña por la gubernatura.

Se menciona también a Duarte luego de una recopilación documental tomada del juicio a Pancho Colorado en Austin, Texas, donde por cierto nunca se cita ni a Fidel ni a Duarte.
Ni a quien fuera el Secretario de Comunicaciones de Fidel, Guillermo Herrera Mendoza, quesque "intermediario" de los Zetas.
Pero ya sabe usted transformado en grilla, el tema se vuelve una retahíla de acusaciones aderezada de una danza de miles de millones desviados y la exigencia de una urgente intervención de la PGR.
Habría pues, que diseccionar la verdad histórica de este tan espinoso tema so riesgo de llevarnos, de nueva cuenta, una cascada de mentadas de madre en las redes a modo, que en realidad son como las llamadas a misa.
En el segundo semestre del 2015 quien esto escribe estuvo en Dallas y Austin, Texas siguiendo, en mi calidad de periodista, el proceso de Pancho Colorado, condenado a 20 años de cárcel tras ser acusado por el Procurador Federal, Douglas Garner de lavado de dinero en Estados Unidos por la venta de caballos de carrera.
Fueron 16 las audiencias en Austin en donde se recibieron los testimonios de 30 personas, varias de ellas entrenadores y compradores de caballos que trabajaron con ‘Pancho' Colorado y con José Treviño Morales, hermano del líder de los Zetas, Miguel Ángel Treviño.
Ahí también declaró Alfonso del Rayo, testigo protegido quien con sus declaraciones a todas luces pretendió hundir a Colorado y de paso salpicar a Fidel Herrera y su colaborador Guillermo Herrera.
Así, tanto testigos protegidos como delincuentes presos en Estados Unidos, que a leguas se observaban aleccionados por la DEA, armaron el circo para hundir a Pancho Colorado.
Ese era el objetivo gringo.
Hubo incluso uno, cuyo nombre me reservo, que denunció al detalle los negocios ilícitos que personalmente hizo con Pancho Colorado a quien el juez Spark le pidió lo señalara a lo que el denunciante barrió con la vista el salón y respondió "El señor Francisco Colorado Cesa no está en esta sala".
Nunca vio al aparatoso gordo de 140 kilos, Pancho Colorado que estaba sentado a menos de tres metros de quien lo inculpaba.
Eso fue lo que se tejió, o más bien se engordó, un tongo.

Un entramado contra quien en realidad traficaba con caballos de manera ilegal, según se comprobaría al final del juicio.
Hoy una Universidad de Texas revive el tema señalando a Fidel Herrera por haber recibido 12 millones de dólares a cambio de "dejar operar a los Zetas en Veracruz".
Los Zetas, en efecto operaron y operan, pero en la Corte de Austin, a lo largo de las 16 larguisimas audiencias nunca se escuchó se dijera el nombre de Fidel Herrera.

La incriminación, si no mal recuerdo fue del contador de los Zetas, un tipo de apellido Hinojosa que fue quien habló en términos generales de "dinero para la campaña" sin aportar mayor información.
Pero como la "campaña" los enemigos aldeanos presumen debía ser electoral y Fidel era quien la armaba en ese entonces... pues fácil, como que todo le cuadró a Yunes Linares.
Todo salvo que en los hechos en la corte de Austin no se concluyó igual.
Así lo publiqué en su momento en "Crónica del Poder" y en Milenio, El Portal, cuyos facsímiles guardo en mi archivo.
El tema Alfonso del Rayo.
El diario Reforma y parte de la prensa veracruzana dan cuenta que "Guillermo Herrera era intermediario entre los Zetas y el gobernador Fidel Herrera" y que el entonces "testigo protegido" Alfonso Del Rayo, empresario de bienes raíces fue secuestrado por los Zetas con la complicidad del funcionario citado.
Del Rayo estuvo en cautiverio hasta que Guillermo Herrera "intercedió ante Carlos Nayen, quien "lavaba dinero para los zetas" para que lo liberaran siendo posteriormente sujeto de chantajes del funcionario de Fidel y los propios Zetas, según dijo en la Corte.
Eso, en efecto lo declaró Del Rayo.

Los presentes en la corte lo escuchamos.
Sin embargo, lo que no se escuchó ni se difundió fue la respuesta de la contraparte, Guillermo Herrera quien señala que su relación con Del Rayo parte de la pérdida de un caso de tierras "contra la familia de mi esposa donde yo como abogado intervengo ganándome el coraje de este señor quien amenazó con embarrarme en los años 2013 y 2014".
"Cuando lo ligan a los Zetas y es aprehendido, Del Rayo me involucra con el tema de compra de caballos, sin presentar otra prueba más que su declaración ante una corte de Austin".
En los hechos la corte desestimo los dichos de Del Rayo -de discutible fama pública en Veracruz-, así como lo del Zeta declarante sobre presunta donación millonaria a Fidel Herrera.
Lo que quería la Corte era juzgar a Pancho Colorado y quitarle, como sucedió, la mitad de su fortuna metiendo incluso a prisión a su hijo Pancho por intento de soborno al juez federal Sam Spark, quien finalmente sentenciaría al padre a compurgar 20 años de cárcel.
Esa es la historia que vi y viví.
¿Que se ha contaminado el tema con la política? ¡Por supuesto!.. En Veracruz desde hace 15 años la política es un circo de tres pistas en donde el respetable goza con divertidas cajas chinas con su mano negra -más bien mano güera- atrás.
La verdad, sin embargo, siempre prima. Y si no...
Tiempo al tiempo.

 

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