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El Real Madrid y el vicio de ganar: se lleva la Supercopa de Europa ante el Manchester

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Los madridistas superan con buen juego a los de Mourinho y vencen en su undécima final internacional consecutiva
miércoles, 9 de agosto de 2017
Por: Agencias
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Melhores Momentos & Gols - Real Madrid 2 x 1 Manchester United (08/08 - Supercopa da UEFA Final) 

Lo del Madrid con las finales es un vicio. En el panorama internacional ha conquistado las últimas once que ha jugado y no cae desde que lo hiciera ante Boca Juniors en la Intercontinental de 2000.

No importa la fecha, ya sea con un pie en la pretemporada, en los navideños Mundiales de Clubes o en la Champions, al anochecer de un extenuante curso.

Las finales se ganan y eso hace el Madrid. Esta vez no se impuso sin más al United, sino que tuvo un volumen de juego mucho mayor. Los muchachos de Mourinho, tan atléticos la inmensa mayoría, no tuvieron otro dictado que el fútbol directo hacia alguno de sus pívots.

El United va tan sobrado de jugadores con pértiga como limitado de futbolistas sutiles.

Del juego con matices y amplio repertorio se encargó el Madrid. De entrada con Casemiro al frente. Le ha cogido gusto a chapotear en el área rival.

Con Zidane ha añadido picante a su juego. Hoy no solo es el tutor defensivo del medio campo, el técnico le ha aflojado los grilletes y el brasileño ya no se siente un intruso ante el gol.

Lo comprobó el Juventus en Cardiff, lo mismo que el United en Skopje. Su tanto, con el fuera de juego al cuello, evidenció la versatilidad de este Madrid.

Carvajal, defensa, asistió como volante derecho y Casemiro, medio tapón, asaltó el área de De Gea por el costado izquierdo. Y no hay nada episódico en estas aventuras ofensivas de Casemiro, que ocho minutos antes había cabeceado al larguero del United tras un córner lanzado por Kroos.

De Gea, como hizo previamente ante un remate de Bale en sus morros, se quedó en la madriguera. Salir del tendal le resulta ulceroso.

El bingo de Casemiro fue resultado del gobierno madridista, que durante largos tramos de ambos actos tuvo sonado al grupo de Mourinho, que se vio a la caza de moscas.

Con Isco y Casemiro como ejes, el Manchester perdió de vista la pelota. Más perfilado para protegerse que para birlar el balón, el United quedó reducido a ser espectador del Madrid.

Un Madrid con Bale y Benzema activados, sin ser jamás un blanco fijo para los tres centrales de Mou, con Marcelo y Carvajal rema que rema, lo que generó superioridades de los de Zidane en el centro del campo, en el que tiraron de oficio con Kroos y Modric.

Con ataques sinfónicos y permutas constantes, el equipo español vulgarizó a su adversario. Lo más ingenioso del United fue su pedestre recurso de buscar el corpachón de Lukaku.

Tampoco fue un conjunto cañón por delante del internacional español De Gea.

En realidad no hubo United hasta que una acción aislada le dio vidilla. Para entonces, el Madrid ya mandaba por un merecido 2-0, un marcador consecuente con el juego.

Isco, tras una pared de alta escuela con Bale, había ejecutado el segundo tanto del Madrid. Y el propio Bale unos minutos después, también reventó el larguero de De Gea con un remate con la derecha.

En Macedonia no compareció el playero Bale de la feria por Estados Unidos. Esta vez, la conjura del galés fue otra.

Con todo a favor del Madrid, el fútbol y el resultado, un suelto del United puso en riesgo a los de Zidane. Hasta entonces, durante una hora nadie se había significado en el cuadro inglés, ni siquiera los carísimos Pogba y Lukaku.

El francés fue el primero en dar focos a Keylor Navas, tras un cabezazo muy bien frustrado por el costarricense, cuyo rechace desperdició Lukaku con un patoso disparo con la portería abierta de par en par.

Y diez minutos después el meta madridista estuvo menos afortunado en un zurdazo de Matic desde fuera del área. El desvío con las manos le rebotó en un muslo y la pelota cayó mansa a Lukaku, que en esta ocasión ajustó mejor el pie derecho.

Poco a poco, Mourinho fue agigantando a los suyos. Este United es un equipo de cachas, tan musculado como sin techo, con torres y más torres. Y más si junto a Lukaku pulula por el aire Fellaini.

Es un equipo más predispuesto para amenazar por las nubes que por vía terrestre. De esa forma logró mediar en el duelo, tener huella e inquietar a un Madrid más diluido en el tramo final.

Zidane retiró sucesivamente a Isco, Bale y Benzema, con Lucas, Asensio y CR -que disputó el último cuarto de hora- para el refresco.

El partido ya se movía a tirones, muy trabado por momentos, con los del United vuela que vuela y los del Madrid con mayores dificultades para administrar el encuentro.

Navas y De Gea evitaron males mayores para unos y otros con dos estupendas paradas ante Rashford y Asensio, respectivamente. Hasta que se bajó el telón en Skopje y el Madrid hizo el primer brindis del curso.

Lo suyo con las finales es cuento de hadas que no tiene fin.

Bale: "No tengo nada que comunicarle al Real Madrid; estoy feliz"

La Supercopa de Europa ha sido un doble jarro de agua fría para Mourinho. Primero, por la derrota; segundo, por la confirmación definitiva de que Gareth Bale no se moverá este verano del Real Madrid.

Lo dijo hace unas horas Florentino, lo confirmó el propio jugador tras el encuentro, y se resignó a asumirlo públicamente el técnico portugués: "Un jugador que juega una Supercopa europea significa que el entrenador cuenta con él, que el club cuenta con él y que él cuenta con quedarse en el club.

Por eso no vamos a iniciar algo que estaríamos dispuestos a hacer. Que se quede y sea feliz", dijo Mourinho.

Minutos después, Bale rompió su silencio ante la prensa británica para afirmar que ni siquiera ha hablado con el club sobre el tema.

"No hay necesidad de comunicarle al Madrid nada sobre mi futuro, todo va normal, es la especulación normal de cada año", dijo el atacante, que mejoró la versión de Estados Unidos y rozó el gol con un disparo que se fue al travesaño: "Estoy feliz, juego al fútbol, gano trofeos... Me enfoco en mi fútbol y no leo ni escucho nada, me cuentan cosas, pero estoy disfrutando mi fútbol aquí.

Nada ha cambiado para mí. Si viene otro jugador, estaré feliz de pelear por el puesto, todos lo hacemos, no es nada nuevo en el fútbol".


Sobre la derrota, Mourinho reconoció la superioridad del Madrid, pero sacó su discurso más plañidero cuando habló del primer gol de los blancos.

"Ha sido superior en muchos momentos del partido, no en otros. Marcó un gol en fuera de juego, que con el VAR no sería gol. Nunca se puede saber si hubieran ganado, pero es verdad que eran muy superiores cuando marcaron en fuera de juego.

Fue su mejor momento, entre el minuto 20 y el 40", expresó Mourinho, que volvió a lamentarse del supuesto error arbitral: "Fue fuera de juego y con el VAR no sería gol".

El técnico del United destacó el buen momento del Madrid y su potencial, especialmente en la medular. "Es un equipo muy bueno, con jugadores muy buenos y está en racha.

Sus centrocampistas son únicos, no hay réplica de Modric, Kroos, Casemiro o Isco", aseguró. Zidane, por su parte, también destacó la primera mitad y elogió la labor de Isco, MVP de la final.

"La primera parte ha sido espectacular y en la segunda hemos tenido menos posesión y sufrimos, pero es normal", dijo. "Se merece la renovación, con el gol que hizo, con una jugada como él solo sabe... cada vez crece más", expuso sobre el malagueño.

"Estamos cerca... se hará pronto", confirmó el jugador.

El francés sigue en inmaculado y en Skopje ganó la quinta final de cinco que ha disputado como entrenador. No falla Zidane, que quiere más, como su equipo.

"No nos cansamos de ganar. Sabemos que cada día será más difícil. Tendremos rivales muy buenos, ya el domingo. Queremos preparar bien los partidos y darlo todo.

Tenemos ambición de hacerlo cada vez mejor", reconoció. Del hambre de ganar también habló Isco, otro que no conoce la derrota en estas citas.

"Tuve la suerte de conquistar casi todos los títulos, pero siempre quieres más. Cuando te acostumbras a ganar y pierdes, es jodido", explicó el volante.

El domingo, en el Camp Nou, tienen la primera batalla por el siguiente, la Supercopa de España.

 

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