El representante de Manos Unidas por Nuestros Niños, explicó que dos de las víctimas son ciudadanos estadunidenses, es por ello que se entregó a una Corte de EU el expediente
Un grupo de médicos utilizó partículas de plástico y una impresora 3D para crear una tráquea y poder salvar la vida de un niño que solía dejar de respirar casi a diario